miércoles, 1 de mayo de 2013

Planetario en Puebla

Hoy nos enfilamos muy temprano, para estar en punto de las 10 de la madrugada en el planetario de la ciudad de Puebla. Ubicado en la zona de los fuertes.
La guía roji con la que contamos data de por lo menos 2 décadas atrás. Nos damos de santos de que todavía sirva. Mi única visita previa a esta zona de la ciudad, fue hace cerca de 6 o 7 años, y solamente conocí los Fuertes de Guadalupe y Loreto al igual que el centro expositor. Por cierto en esos días había una feria artesanal (suspiro por la salsa macha que ahí adquirimos). Acabo de encontrar el post de esa visita, pueden ir a mironear por aquí.
Ahora todo está muy cambiado, es mucho más grande y las instalaciones están bastante mejoradas. Tal vez falta un poco de señalización vial e información mejor explicada por parte de los policías que auxilian a los despistados. En una de sus instrucciones, nos vimos arrojados a la avenida de camino a ninguna parte. Pero llegamos, como pasa siempre que uno tiene muchas ganas de llegar, quien sabe cómo, pero de repente estás frente a las puertas. No del cielo, espero, pero sí del estacionamiento techado.
Ya en el interior, había un evento de espectáculo sobre hielo, del cual ni siquiera tuve a bien fijarme en los horarios. Nosotros teníamos la consigna de conocer el planetario y así fue.
El planetario de Puebla es pequeño pero interesante. Unos chicos hacen las veces de guías y te van explicando a grandes rasgos, desde el proyecto en la construcción del Telescopio Milimétrico que construyeron acá en el estado de Puebla hasta las monadas interactivas sobre los astros, fuerza de gravedad, transmisión del sonido, robots, planetas y pantalla interactiva.
El Telescopio milimétrico, dicho sea de paso, es una obra magnífica y es la única de esa magnitud en Latinoamérica. Está ubicado en la cuarta cumbre más alta del país, el volcán de Sierra Negra por la zona de Cd. Serdán, y la razón por la que lo construyeron ahí, fue por su proximidad con el eje ecuatorial de la Tierra.
Nada más échenle un ojito.







Bueno, la nota graciosa, sin duda la ha puesto el chico que nos guió en la mayoría de nuestro recorrido. Cuando nos explicó que la obra del telescopio milimétrico era bajo una colaboración binacional, hizo una pausa, y nos preguntó, "¿sí saben qué es no? que colaboraron dos países..." (cara de póquer). Pensé, ¡Si nada más tengo la cara joven, pero no se preocupe tanto!

Mi hija, ha disfrutado mucho el paseo, un rato después, nuestro guía ya era su amigo y se llevaban de piquete de ombligo, autonombrándose su niñero.
El paseo lo disfrutamos mucho. Tal vez, los jóvenes que ayudan en el recorrido podrían tener más conocimientos o mejor dominio de la palabra en sus presentaciones, pero créanme que el que nos tocó, compensaba toda falla con su entusiasmo y ese toque chispeante. Como al decirme... "Cómo es la vida no? es de las cosas que nunca creí, yo pensaba que todo caía bajo su propio peso, y vea...", genuinamente asombrado ante la caída de los cuerpos en el vacio! De esos momentos en que te embriaga la ternura, y piensas ¡Dios, si existes, manifiéstate en las aulas de este país!.

También pudimos disfrutar unas proyecciones de estrellas y de monstruos voladores, los cuales eran pterodáctilos, por cerca de 45 minutos, los cuales se pasan sin mucho apuro, es fascinante verles en la pantalla gigante.


Una vez arrojados a la selva de la feria, ya a las afueras del planetario, nuestra visita fue corta. Frente al planetario está localizada la zona comercial del centro expositor, la cual ya estaba a reventar de gente y era un mundo de puestos de baratijas, y diversiones de feria para niños más grandes, como pantallas 4D, simuladores de vuelos, etc. Los puestos de vendimia, con ofertas de coma y beba todo lo que pueda por 199 pesotes. Muchos stands de cerveza.  Lo cual explica por qué hay tanta policía, si en unas horas más, los parroquianos ya están hasta el limite de sus capacidades, mentales.
También vimos que existe una aldea de niños y niñas, la cual ya visitaremos en otra ocasión con más tiempo y menos sol. Por lo pronto, nuestra visita principal nos ha dejado satisfechos, y ojalá tengan la oportunidad de visitarle.

Les dejo unas de las imagenes del planetario.




















sábado, 13 de abril de 2013

New Girl. Series de tv


Cuenta la leyenda, que una vez que caes en las redes de una serie de tv, es difícil salir de eso. Lost fue mi perdición, ninguna serie había conseguido que me detuviera a darle la oportunidad.

A partir de ahí, y luego de un embarazo que me hizo tomarme muchos días con calma y tratando de ahuyentar miedos, caí en la espiral de las series de TV. Es cierto que me gustan al igual que las películas, las de acción, suspenso, tipos duros, detalles sórdidos y ostentosos, o misterios torcidos. Pero bueno, uno no tiene solamente de eso en la vida, de hecho no lo tiene casi nunca. La vida es un carnaval, ya lo dijo Celia Cruz.


Tal vez New girl es la serie más cursilinda que he visto, considerando que me gustó Drop Dead Diva. Estuve cerca de desistir en los primeros 10 minutos, pero pasado eso, me enganchó. Conozco a varias mujeres así, como la protagonista. Que a primera vista son muy cursis, demasiado sentimentales, y ese modito tan histérico de reaccionar ante todo. Pero que luego del rechazo inicial si las dejas convivir cerca tuyo, terminas sintiendo afecto, y te divierte su forma de ver la vida. Porque sí, también se necesitan esas personas al lado de uno, a veces para reír de sus histerias y porque otras veces te consuelan y a pesar de su aparente fragilidad son lo suficientemente fuertes para abrazarte si necesitas su apoyo.

La trama de una chica compartiendo departamento con 3 hombres tiene su encanto, yo no intentaré convencerlos de que es la mejor serie del mundo. Seguramente no lo es. Pero si solo quieren pasar un buen rato, es una buena opción.

sábado, 6 de abril de 2013

De visita en Oaxaca


Pues agarré mis chivas y me fui de vacaciones. Inusualmente, con respecto a los últimos años, donde ya mis salidas más allá de la ciudad se han visto reducidas drásticamente., y doblemente porque en el periodo vacacional de semana santa no me gusta viajar.

Ya luego del entripado que he hecho, en la compra de boletos, en los que el despachador venía de la cápsula del tiempo. Me fui con mi hija. El clásico, mamá tengo ganas de ir al baño a media travesía. Las machincuepas que intentó hacer, las veces que intentó sacarse el cinturón de seguridad, y aderezar el momento con un "me siento mal, me duele la pancita", lo cual es signo premonitorio de que viene la guacareada. Afortunadamente se contuvo, y yo en mis mejores esfuerzos por invitarla a mantenerse quieta, hábilmente me lanzó un revés psicológico, exclamando tan fuerte como pudo: "mamá... no me pegues!"
El silencio de los demás pasajeros y el peso de sus miradas, me hizo sentir con un pie en alguna cárcel, por maltrato infantil, premeditación, alevosía, ventaja y todas las agravantes que se pudiesen agregar. Helada. Mi hija, decidió tomar una siesta y llegamos sin contratiempos a nuestro destino., y nadie me demandó por el maltrato imaginario.


Pero volviendo a mi anécdota vacacional. De las últimas veces que he ido, soy feliz mientras dura, hay gente de la que no me gusta estar tan separada durante tanto tiempo, lugares que han sido parte de mi vida, sonrisas amigas, cariños fraternos, y los sabores y colores que llevo en lo más profundo de mis recuerdos. 

Me he llevado una grata sorpresa con el Ex-Convento de San Pablo, el cual ha tenido una remodelación y de verdad se ve bonito, ahí al lado el museo Textil en las calles de Hidalgo y Fiallo, me encantó, y sobre todo que se luzca de mejor manera, el trabajo artesanal de las personas que se dedican en cuerpo y alma a elaborar prendas únicas. También visitamos un jardín Arterapéutico llamado Matria, y conocimos el Centro de las Artes de San Agustín, ubicado en Etla y una visita rápida al templo de Tlacochahuaya. Realmente me enamoré una y otra vez en esos lugares. Es cierto que uno recuerda y existen lugares tal y como los ví la última vez, pero he encontrando belleza en espacios nuevos, diferentes, o remodelados.


Nos la pachangueamos tanto como pudimos en Oaxaca. Luego regreso al búnker, y no puedo evitar la nostalgia.

Les comparto algunas de las imágenes que he capturado en esta ida.

















lunes, 25 de febrero de 2013

Presentes




La flaca más gorda, o la gorda más flaca, son de los motes acostumbrados que me hace el acompañante cuando mi espíritu sport/lechuga sale a flote. 

Yo no tengo la culpa de tener ésta dicotomía entre  mi alma bohemia y mi tantas veces acallado espíritu deportista. De buenas que la genética se ha hecho cargo de mucho en el andamiaje, de otra forma no sé que sería de mí, ok, sí tengo una pesada idea al respecto. Siempre puede uno culpar a la genética, no a los hábitos ni a las decisiones diarias.

En fin, que empezado el coco wash, habrá que ver la manera de disfrutar el camino hacia mi nueva apariencia. Por ejemplo escribir en el blog distrae un antojo feroz de cosas que ahorita no quiero ni recordar. También hice una anotación, y haciendo cuentas de cuánto me significará en dinero ahorrado, mismo que podré gastarme al mes en un capricho. Ese ahorro ciertamente no hace la diferencia entre acaudalar una fortuna o un guardarropa entero, ni nada realmente impactante, a lo ya acostumbrado en mi vida diaria. Pero mi yo materialista se congratula de tener ese dinero que en otros días usaba para gastar en alimentos en comida proveniente de cualquier restaurancito o comida para llevar por muy económica que fuera.

Sin embargo, encontré otro pretexto mejor: Los regalos. Siempre me ha gustado ese numerito. Los cumpleaños son la única cosa que en realidad celebro, incluyendo el mío. Puedo ser grinch para todo lo demás sin el menor remordimiento, aunque tampoco le ando castrando los festejos de loquesea a nadie. 

Me explico bajo el sencillo razonamiento de que todo en el universo obedece a la ley del menor esfuerzo, y dado que el cambio es la constante, uno cómodamente se deja fluir dentro del cambio que menos esfuerzo nos signifique. Explica fácilmente el por qué uno queda lonjudo si no hizo nada más que comer cada que tenía hambre... y a veces, un pelín más. Solo que a veces, resultaba más frecuente que lo que en realidad queremos recordar. 
Total que acá viene el coco wash maestro. En vez de estar contando los días como si estuviese presa en un régimen alimenticio que nadie me está obligando a llevar. Tomar mi responsabilidad. Lo hago porque quiero... así de calzonudo. Entonces pensé, ¿cuánto tiempo me ha llevado preparar un regalo para alguien? a veces un día, un par de días, una semana o incluso más tiempo. Bueno, éste año cumpliré 40 años contantes y sonantes, así que mi decisión fue regalarme una mejor versión de mí misma. Es decir, mi mejora no solo radica en verme espectacularmente guapa y radiante, porque usaría el mismo argumento que usarían las feas: mi belleza no es solo física.
Yo no dudo en ser buena persona, y con ciertas virtudes que a veces logran disimular mis grandes defectos. Pero hay mucho por hacer para mejorar y es un ejercicio diario. La vida espiritual y el deseo de tener mejores ingresos no va peleado. O pregunten a cierta iglesia famosa.

Entonces mi regalo, se trata de un paquete que incluye: lograr un cuerpo más hermoso, una salud más cuidada, disfrutar más los pequeños momentos, tener mejores ingresos, y hacerme de unos caprichos mundanos.

Así que mi panza de farol, es parte del proceso de un tremendo regalo que quiero obsequiarme. No puedo comprarlo, no lo venden, lo tengo que "fabricar", lentamente, todas las horas, cada día.

Y más vale, que las cougar sigamos de moda de acá a septiembre .







Foto: 
yeah i really like dandelions what of it, by Emily E. Cline en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons.

viernes, 22 de febrero de 2013

La gira del adiós


Desde hace un tiempo, venía ya con esa idea, de trazar otros horizontes, reprogramar mi vida si es necesario, asumiendo que uno es poco de lo que fue, aunque conserve algunos rasgos, invariablemente se transforma.

Entonces, hoy, mientras les cuento mis penas, aprovecho para ordenar mis planes, y estructurar lo que será en las siguientes semanas, todo debidamente anotado en papel. Porque aunque la era cibernética me lo facilitaría en una agenda electrónica y me mandara mis avisos a mi correo cada que lo requiriera, para mí que soy de la generación previa al twitter, sí necesito el respaldo visual de un papelito diciéndome el siguiente paso en mi conquista del mundo.

Sí, llegó el momento de decir adiós, a esas tardes en donde el deseo por unos tacos, escudándome en el hambre atroz y la mala hora me hacían pedir, una orden de 3 y luego si me cabe pido otro más.
Antes de que mi ropa me apriete, creo que debe concluir esa gira que he llevado durante estos meses, y ya no recuerdo si fue desde noviembre, ¿qué más da?. 
He decidido deshacerme de unos cuantos kilos y el lunes empiezo. El lunes es un día aciago para cualquier dieta, normalmente por el miércoles la mayor parte de gente ya abortó su misión. Pero yo creo que poca gente decide empezar en martes, por ejemplo, o en jueves. El caso es que según mis planes, una vez que se cruza la línea de fuego, es decir el día uno, te aguantas por lo menos 3 semanas. Así que si me ven mendigando por un taquito, no me hagan caso.
Lo que viene es ir al super, ya casi tengo todo lo necesario salvo algunos ingredientes que más bien parecen delicatessen, pero es eso o agua.


Adiós, garnachas, adiós tacos de pibil, la hemos pasado tan bien, y me voy con un grato sabor de boca. Literal.

Valientes regresos me doy al blog, si esto no es un quejódromo olímpico, entonces ¿para qué mantiene uno la cuenta?. El caso es que también sirve para que el compromiso personal, se vuelva a prueba de fracasos monumentales. Así que si intento sabotear el plan, podrán decir, "¡hey!, mira, allá va moviendo sus carnes aquella que una vez quiso ser flaca."
Maldita vanidad, ¿hasta donde he de llegar contigo?
Ahora para la gente morbosa y para los que me muestran su sincero cariño y apoyo, ya les iré contando cómo la llevo. Vaticino un humorcito de lo más encantador en menos de 14 días.




martes, 19 de febrero de 2013

Va de nuevo


Feliz año nuevo!

Una vez pasada la fiebre del amor estoy preparándome para disfrutar de unas vacaciones de semana santa.

Esto es, empezar a amarrarme el pico, ilusionándome con la idea de poder lucir el bikinazo en alguna paradisiaca playa o balneario o azotea, propia o ajena.

Lo que ha pasado mientras tanto, es que me dediqué a echar en marcha una idea laboral que traía en mente desde hace tiempo. Luego de muchos ahorros, ̶d̶i̶l̶a̶p̶i̶d̶é invertí mis cuantiosa fortuna de 3 pesos. El caso es que ahora estoy trabajando para recuperar mi inversión, y luego poder gastarlo con menos remordimientos, y a su vez eso me motive a seguir trabajando para ganar más dinero y volver a gastarlo, esto se repetirá infinitamente, porque así funciona la triste vida aristócrata de la nueva era.

Hace años, cerca de mis primeras dos décadas de vida, llegué a pensar que a mis cuarenta años habría amasado ya al menos mi primer millón. Ahora, veo que o me rejuvenecen o empezamos de nueva cuenta porque no veo claro. Ahora, que nunca me propuse bien en esa faena, dado que mis aspiraciones han estado más enfocadas al terrible esfuerzo mental por comprender al mundo y sus extraños habitantes, los microcosmos, la espiritualidad entendida como la belleza estética de todo lo imaginable y otros enjuagues que impiden que uno esté picando piedra y sudando para ganarse el pan.

Dios bien sabe que soy terriblemente desapegada a las pertenencias materiales, como también mi terrible gusto por estrenar trapos y tener mi mundito con vistas bonitas, el confort del clima, comer cantidades generosas de proteína animal, las espirituosas bebidas del color de la sangre y si son de reserva mejor y si se apellidan Cabernet Sauvignon, Malbec y de algunos otros apellidos ilustres me gustan mucho más, y supongo que junto a la lista de mis caprichos mundanos, al ente superior también le llegó el aviso de que soy atea de clóset.

En fin, yo nunca prometo regresar, nada más que me cansé de esperar que los de los blogs de este vecindario actualicen y me acordé que yo tampoco lo había hecho desde que encontré a mi peluquero.


Ok, volví otra vez, regálenme las dádivas de sus comentarios. Bueno, así a la fuerza no pues.



martes, 20 de noviembre de 2012

De amor y de abandono




Ocurrió así, de repente, como suceden todas las catástrofes, me ví con su ausencia. Parece que el abandono no se toma la molestia de avisar que te irán dejando, poco a poco. No, prefieren hacerlo así, de golpe. 
¿Quién soy yo para intentar retener a nadie?. Con la preocupación que me caracteriza, y escondiendo mi dolor en lo más profundo de mi alma, me encogí de hombros y tomé asiento,  alistándome para el siguiente tijeratazo, pero ahora con la nueva inquilina de la estética a la que acudía.

Mi peluquero un día cerró su changarro, lo traspasó a otra estilista y no se supo más de él. Perdido en la nada. Y yo ahí que le haga como pueda. Sobreviviendo.

Poco sabe uno de amor, si no se ha tenido la desgracia de contar con la pérdida de tu peluquero estrella. Podrás pensar que no importa, el mundo entero está de lleno de ávidas tijeras y peróxidos, cómodas butacas y revistas de moda, con café, refresco o agua si gustas, televisión, masaje al cuero cabelludo. Pagas por ver, te dejas consentir, pero simplemente no ocurre el crush.

Hace un par de meses, en un cruce vial lo ví pasar. Mis ojos, bien entrenados, son capaces de hallar una aguja en un pajar. Supuse, como toda buena stalker, que su nueva localización estaría en esa zona de la ciudad. Con la casualidad de que yo también trabajo por ahí.
Era cuestión de tiempo. Todo llega cuando tiene que llegar, para quien sabe esperar, apuntaba Tolstoi en Guerra y Paz. 
Hoy, nuevamente mis dóciles cabellos han sido peinados y tuzados por mi peluquero preferido. ¡Oh felicidad, qué efímera eres!.





Foto: Love, por las - initially, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons. Attributions -NonComercial- NoDerivs 2.0 Generic.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Como sobrevivir a la Navidad

En la lista de cosas por evitar en ésta temporada, son los adornitos multicolores, armastotes con mucho futuro, si es que el futuro se reduce a un par de meses.
No me gustan los adornos de Navidad, es decir, no soy partidaria de adornar el búnker, no es algo que disfrute de hacer ni tengo interés alguno por desembolsar mis ya precarios recursos económicos. Creo que por mucho que intenten decorar, terminan siendo basura en muy poco tiempo. Además, he tenido el especial cuidado de buscar los mejores pretextos para no hacerlo.
1. Ser agnóstico puede ser un argumento de peso. Somos dos, eso nos hace mayoría.
2. Tener alergia al polvo, al heno, y si me apuran también a los plásticos y colores, brillantinas, y hasta a los foquitos que se prenden y apagan.
3. El búnker es pequeño, y está pensado como refugio contra el ataque nuclear del astro solar. En todo caso, preferimos guardar unas lonjas de jamón serrano, quesos y algo de vino por si se ofrece.
4. Tenemos muchas noches buenas, y tampoco hay que ponerse austero en ese rubro dejándolo para una sola vez al año.

5. Ser grinch ya está muy choteado, a nosotros nada más no nos gusta gastar y nos ahorramos la fatiga. Que haya abrazos, cenas abundantes, bebidas burbujeantes, dulces y posadas, no nos amedrenta, vaya, si nos invitan vamos, que ante todo hay que mantener las buenas maneras, y no ir disfrazado del más amargo de la fiesta.


Así ha funcionado, hasta ahora. Libres del engorroso asunto de decorar, mantenemos el decoro. Nuestra familias son enjundiosas, y sin duda lo disfrutamos en nuestra infancia. Hasta el sábado que me llegó el plan emergente.Viniendo de la voz  del acompañante, no queda de otra que abrir los ojos tan grandes como sea posible. Habría pensado que era broma, pero toda esta comodidad antiadornos, se verá interrumpida, en cuanto la tercera habitante del búnker así lo desee. Yo diría, mira que si ella quiere adornar, adelante, mientras ponga y quite sus festividades. 

En fin, podremos salvar éste año, el siguiente quien sabe.



Foto: Christmas sale, por emdot en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Envirulados

Entre los cantantes que hacen que los ratos sean más agradables, se encuentra Alejandro García, Virulo. Y  no digamos por su melodiosa voz, sino por el ingenio que acusan sus letras.

A Virulo, le conocí a través de amigos, su música llegó vía cassettes. Sí, esas piezas de museo ahora, de un pasado no tan lejano, pero arrasado por los modernos dispositivos que hay ahora.

Acudí, ya no tan joven, a un antro a escucharle. En realidad antes era raro que llegara a mi rancho algun artista que me gustara, y más raro todavía que yo designara mis ahorros para acudir a alguna de sus presentaciones. Porca miseria.
Pero valió cada peso, y no contenta, compré  otro de sus discos que pude conseguir ahí.

Si no lo han escuchado, podría recomendarles el amor al primer añejo.



El antibolero








Colibrí



Amigos, simplemente amigos no tiene pierde. Hace una parodia muy bien  lograda de esa época de canciones de amor y de odio, entre amantes secretariales al estilo pimpinela.




Por supuesto que hay muchísimas canciones más, que bien valen la pena escuchar y reír con semejantes anécdotas con acordes.





martes, 6 de noviembre de 2012

Frases para enamorar


Entre las joyas de la poesía urbana, existen unas frases matadoras, a las cuales es difícil resistirse.

Lo que va a continuación le pueden facilitar el acceso a ese otro mundo, en el que su amor hasta ahora imposible habita.

Cyrano de Bergerac, Lorca, Juana de Asbaje, o el mismo Juan Gabriel palidecerían ante estas breves pero concisas artimañas del amor.


1. "Tú y yo... y unos tacos de trompo con piña, ¡piénsalo!"


2. ¿Jalas o busco otra?




Calcomanías

 Mientras mi futura socia, visita hermosos lugares en el mundo, y analiza futuros escenarios para nuestra librería.. yo me ocupo en pegar calcomanías.



www.egosalpatibulo.blogspot.com


www.egosalpatibulo.blogspot.com





Todavía existen!, de hecho han evolucionado al igual que los niños que las utilizan, las hay con más texturas, y mejores imagenes.
En mis tiemposh, como toda niña, tuve una colección de calcomanías, las cuales supongo que quedaron perdidas en alguna inundación.
De todas, las más horrorosas que puedo recordar son las famosas "rasca-huele".
Había de frutas, pero también de golosinas como las palomitas con mantequilla. Así, uno podía pegar en sus cuadernos tal ornamento y encima aromatizar el área. Imagino que quienes nos rodeaban caían fulminados ante tal encanto.

He escuchado historias de terror, como por ejemplo la calcomanía que un pequeño decidió pegarse en la garganta, y la cual descubrieron después de visitar varios médicos y pudieron retirarla mediante una cirugía. Vaya, no son juguetes, divierten pero no son más que papel, plástico y pegamento con figuras llamativas.



Yo no sé que placer mal sano surge de despegar y pegar las dichosas figuritas, pero es difícil resistirse a hacerlo. Por supuesto, ahora ya hay libros, como el de arriba en el que dan instrucciones para pegarlas, es decir, las calcomanías tales, van en tal escenario. Mi hija todavía está libre de esas directrices y ha dejado su cuaderno de notas de la guardería, adornada de lindas imagenes de hadas, ositos y gatita que da gusto.

Después de todo, hay colecciones peores, y seguramente entre los visitantes de este blog, habrá alguno(a) que áun contemple sus tesoros de pegatinas., incluyendo alguna rasca-huele.


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